Guía para elegir distribuidora de cortometrajes
Guía para elegir distribuidor: ¿cómo elijo a quién va a llevar mi cortometraje a los festivales?
En este post te cuento sobre:
La importancia de la estrategia de la distribución
¿Cómo se distribuye un corto?
¿Cuál es la ventaja de distribuirlo con un profesional frente a hacerlo uno mismo?
¿Cómo busco una distribuidora fiable?
¿Qué preguntas debería hacerle a mi distribuidor o en qué debería fijarme para valorar si es adecuado para mí?
Y abajo en los comentarios, ¡podemos seguir la conversación! ¿Qué experiencia o pregunta te gustaría compartir con otros cineastas?
La naturaleza del cine está en que se vea y llegue a los espectadores.
Sin embargo, muchos cineastas independientes ponen énfasis en la producción y descuidan la distribución. Esto es comprensible: la producción de un cortometraje es un proceso extenuante que puede dejar agotados a sus creadores. Pero precisamente por ese esfuerzo, es fundamental maximizar el impacto del corto mediante una estrategia de distribución bien cuidada.
Aquí es donde entra en juego el distribuidor. La decisión de distribuir un corto por cuenta propia o confiar en un profesional puede marcar una gran diferencia en su recorrido. Este artículo es una defensa de la figura del distribuidor, incluso cuando la inversión económica que implica pueda parecer un obstáculo adicional.
Entender y gestionar adecuadamente la distribución de tu cortometraje puede significar la diferencia entre una obra que se proyecta en grandes festivales y una que queda olvidada en un disco duro. Como productores, preocuparse por la distribución es fundamental para recompensar al equipo por el trabajo realizado, aún con mayor motivo teniendo en cuenta que en la mayoría de ocasiones, la motivación de los participantes recae en contar la historia más que por motivos económicos.
La importancia de la estrategia de la distribución: el desarrollo profesional que provee un cortometraje 📶
Antes de entrar en detalle sobre el papel del distribuidor, es clave entender por qué la distribución es un paso fundamental para cualquier cortometraje.
El objetivo artístico de un cortometraje es contar una historia. Es un fin en sí mismo. Pero además del objetivo artístico, el cortometraje tiene una función de desarrollo profesional en nuestra trayectoria. Esta función puede traducirse a demostrar nuestro potencial, desarrollar “músculo” fílmico con la práctica, identificarnos con una determinada sensibilidad y voz artística, establecer alianzas profesionales con actores y técnicos, darnos a conocer, hacer currículum, cosechar selecciones y premios, etc. Son aspectos que nos llevan al siguiente paso de nuestra carrera. Dependiendo del punto profesional en el que estemos, primarán más un aspecto u otro. Por ejemplo, si eres estudiante, un cortometraje puede ser una oportunidad para practicar. Si te lo tomas más en serio, un trabajo como tu corto de final de escuela podría ser tu carta de presentación. En cambio, si ya tienes experiencia, realizar un corto te da la oportunidad de transmitir el tono de una obra más extensa que quieras realizar, o de probar alguna tecnología, por ejemplo.
La distribución debe ir en consonancia con el propósito profesional para el que creas el cortometraje, lo cual te has de plantear incluso antes de rodar. Sin la distribución (a menos que tu objetivo sea practicar, o trabajar con nuevos compañeros), la obra quedaría coja. Cuando es una historia a la que has dedicado cariño, recursos, dinero, estrés, y todo lo que sabemos que cuesta crear un corto, sería una pena que se quedase en un cajón; el equivalente de no rentabilizar la inversión.
¿Cómo se distribuye un corto? 🗺️
Para distribuir un cortometraje existen plataformas que conectan a cineastas con cortometrajes terminados con festivales de cine. Algunas son movibeta (que es española), filmfreeway, festhome, clickforfestivals… Su funcionamiento es sencillo: el pago se realiza a cambio de cierto número de envíos además de la tasa que establezca cada festival.
Tanto si quieres realizar la distribución por tu cuenta, como si contratas un distribuidor, las plataformas son el cauce material por la que los cortometrajes llegan a los festivales.
¿Cuál es la ventaja de distribuirlo yo frente a encargárselo a un profesional?
Si tanto distribuidores como particulares tienen acceso a plataformas, ¿por qué contratarías a un profesional para realizar la distribución?
Para empezar, porque es mucho más práctico. Distribuir por tu cuenta te va a llevar mucho tiempo: has de filtrar los festivales, buscar aquellos en los que seas elegible, realizar el envío y llevar un seguimiento. Como el periodo de vida de un corto es limitado (aproximadamente dos años), es fundamental que seas constante. A menos consideres la distribución una ocupación principal, en el momento en que llegue un pico de trabajo o priorices tu tiempo de otra manera, se te irán cerrando convocatorias para las que habrás de esperar al año siguiente para participar. Depender de tu energía personal es riesgoso es ese aspecto, pero además te quita tiempo de seguir desarrollando proyectos como autor.
Pero incluso más relevante que la practicidad, un distribuidor profesional te aporta la experiencia y conocimiento con la que no todos los cineastas cuentan. Para empezar, una distribución comienza por una estrategia de estreno: en otras palabras, el festival en el que se estrene un cortometraje tiene repercusión en su recorrido posterior. En ocasiones merece la pena esperar a que haya una selección importante frente a abrir con un festival menos conocido. Aspectos como este, así como priorizar las inscripciones a festivales calificadores a Goya, Óscar o ICAA, conocer los festivales de género adecuados para tu historia, o saber a dónde enviar tu corto para abrir contactos de cara a futuros proyectos es clave para el desarrollo del objetivo profesional de tu obra. Un profesional presente en el día a día de la distribución aporta un valor por el que pagar por este servicio es muy recomendable.
Fotografía de Unsplash. Autor: Zhifei Zhou
No todas las distribuidoras van a aceptar tu proyecto. Hay algunas en las que es muy competitivo que seleccionen tu corto. Ellas mismas tienen “cupos” para que sus propios cortos no se hagan competencia, o porque tienen un número máximo de proyectos que pueden asumir para cuidarlos con la dedicación que merecen. Asimismo, ello es un valor para ti como autor si seleccionan tu obra. Recordemos que es a través de las plataformas de envío que los cortometrajes llegan a los festivales. Sin embargo, los festivales reciben una gran cantidad de participantes. En ocasiones resulta imposible verlas todas con la dedicación que merecen, con los recursos limitados que tienen. Y, en ocasiones, muchos de los cortos que llegan ni siquiera tienen la calidad mínima como para que fuera realista que resultasen elegidos. Por ello, llegar a través de una distribuidora te otorga credibilidad: si has decidido invertir dinero en su distribución, y hay alguien que le está dedicando tiempo a moverlo, es porque le has puesto cariño y recursos al corto, con lo cual normalmente cumple con unos mínimos. Sumado a que entrar en una distribuidora también es una criba, tiene sentido que funcione, en cierta manera, de sello de calidad. Aunque no te garantiza una selección de por sí, sí que maximiza las posibilidades de que tu corto se vea en esa primera fase de criba de calidad entre miles de cortos, y se considere su participación. Y este aspecto no es poco importante: para algunas ayudas económicas, tener una carta de interés de un distribuidor antes de rodar puede ayudarte a destacar entre otros proyectos y conseguir la ayuda.
¡Consejo! Si no tienes dinero o vas justo, podrías empezar por tu cuenta enviando tu corto a los festivales más importantes. Así, si te seleccionan o te premian, los distribuidores van a estar más dispuestos a acoger tu obra en su catálogo, habiendo demostrado que es un corto con posibilidades. Incluso hay ocasiones donde el premio son servicios de distribución, con lo que no tendrías que hacer un desembolso económico. Si decides comenzar por tu cuenta, has de ser precavido y documentar muy bien a dónde lo has enviado, porque si posteriormente decides contar con un distribuidor, te va a pedir que le pases el listado de envíos.
¿Cómo busco distribuidora? 🔍
Cuando he buscado distribución, lo he hecho de dos maneras:
Preguntando a compañeros, por ejemplo a través del chat del Meeting de cine (¡accede aquí!)
Fijándome en cuál es la distribuidora de los cortometrajes ganadores de los festivales más importantes, y contactándome directamente con ellas.
También lo puedes buscar en Google, pero probablemente la información que viene en su web no sea suficiente como para convencerte: al final, si vas a hacer una inversión tan grande, quieres buscar algo más.
Una vez tengas una lista de las más reputadas en tu entorno, tendrás que valorar cuál se ajusta mejor a tu proyecto y a tus necesidades. Veamos cómo valorar esto.
¿Qué preguntas debería hacerle a mi distribuidor o en qué debería fijarme para valorar si es adecuado para mí? 💭
Al final, elegir un distribuidor es elegir con quién vas a formar equipo para llevar tu proyecto al siguiente nivel. Es fundamental que te ofrezca confianza. Y aunque un distribuidor no te puede garantizar el éxito en selecciones y premios de un cortometraje, puedes puedes fijarte en una serie de elementos para distinguir quién va a hacer un buen trabajo de un trabajo mediocre.
Red flags de un distribuidor: 🚩🚩🚩
Que te ofrezca sus servicios sin haber visto tu obra: los mejores distribuidores tienen tantas peticiones que no pueden aceptarlas todas. Si un distribuidor está tan poco interesado en tu corto que ni lo ve antes de aceptar la contratación, o si está tan desesperado por tener proyectos que los acepta sin verlos, es un red flag en toda regla.
Que no tenga redes sociales: distribuir el corto no solo es hacer que llegue a festivales, es también una herramienta para trabajar tu marca personal como artista. Los distribuidores con los que he trabajado tenían redes sociales activas, y cada vez que seleccionaban el corto, lo difundían a través de las mismas. Así, tú puedes compartir su publicación. Puede que a ti personalmente no te interesen las redes sociales, pero incluso si no participas de ellas, que tu distribuidor no esté presente en las mismas en mi opinión es un red flag.
Ahora, examinemos las “green flags”: 💚💚💚
Que tenga experiencia demostrable y una trayectoria sólida: para comprobarlo, no hay más que ir a la web de la distribuidora y ver desde cuándo distribuyen. Si es muy nueva, fíjate en el equipo y de dónde viene. Si han tenido éxitos de renombre, todo suma. Por ejemplo, si en el mejor de los casos tu corto resulta tener éxito y llegar a la preselección de los Goya, que tu distribuidor ya haya tenido la experiencia de afrontar una campaña resulta reseñable.
Que te dedique una reunión informativa antes de comenzar la distribución, donde comentéis todos los puntos que te preocupan y podáis establecer una forma de trabajo y una gestión de expectativas por ambas partes.
Que te sea transparente sobre el potencial y el éxito de tu cortometraje: un distribuidor no te puede garantizar que tu corto tenga resultados, pero puede asesorarte sobre la manera de obtener su máximo potencial, e instruirte sobre de qué manera ve que tu obra encaja en tu trayectoria. Esto ha de ir alineado con el propósito original para el cual creaste tu corto. Tu distribuidor ha de saberlo y entenderlo para hacer un buen equipo.
Que te dé instrucciones claras sobre tarifas y metodología de trabajo: A mí me gusta que mi distribuidor se comprometa a un mínimo número de envíos mensuales; y que me facilite un control de envíos donde se registren aquellos que se han inscrito y cuáles han sido seleccionados y no seleccionados.
En el caso de que tu corto sea de género, que lleve otros cortometrajes de un corte similar: el género por lo general tiene su propio circuito, con lo que si han distribuido proyectos parecidos, es un plus.
🤔 Otras cosas que puedes hacer para valorar decantarte por una distribuidora u otra:
Incluso si me ha convencido todo lo anterior, a mí me gusta preguntar a otros cineastas que hayan trabajado con la distribuidora en cuestión y pedirles opinión sobre su experiencia. Aunque cada cortometraje sea distinto, te ayudará a hacerte una idea. Para ponerte en contacto con ellos Instagram es una buena herramienta.
Al igual que con la cuestión del género, si tu corto tiene alguna particularidad, fíjate en que la distribuidora pueda acogerlo: por ejemplo, si vives en un país hispanohablante y tu cortometraje es en inglés, busca una distribuidora que tenga experiencia en festivales de países angloparlantes. Tú eres el que mejor conoce tu corto, los motivos por los que lo has creado, y lo que quieres conseguir. Por ello, trabaja con un distribuidor que pueda sacar partido a las particularidades de tu obra.
El coste: si es demasiado barato o demasiado caro, pregúntate por qué.
Qué te puede exigir un distribuidor: 🤝
Los materiales: el distribuidor te pedirá una serie de materiales, además de la obra, para poder inscribir tu proyecto en los festivales.
Exclusividad: Si contratas a un distribuidor, es porque pretendes dejar esta tarea en sus manos. Por ello, lo habitual es tener un único distribuidor que se encargue de ello mientras dure la extensión de vuestro contrato. Existe la posibilidad de tener más de uno si, por ejemplo, tienes en mente contar con distintos distribuidores para distintos países. En ese caso habría que coordinar que la estrategia entre uno y otro no se pise, aunque por lo general tendrás un único distribuidor para tu cortometraje.
Una tarifa en compensación por los servicios, lógicamente.
¿Cómo mido el éxito de la distribución? 🏆
La medición del éxito de la distribución de un corto es relativo al propósito profesional para el que lo has creado, con lo cual es algo bastante subjetivo. Por ejemplo, si has creado un cortometraje como “teaser” para un proyecto aún más ambicioso, entonces puedes medir tu éxito en la medida que hayas recibido interés de productoras por el mismo. Si, en cambio, lo has hecho para crear marca personal y definirte dentro de un género, a lo mejor lo puedes medir en función de cuántas selecciones en festivales de género has obtenido. Si nos ponemos rigurosos, tenemos algunos indicadores que nos pueden ayudar a hacer una valoración, pero sin duda, ninguna valoración será valiosa fuera del contexto del proyecto y de los objetivos profesionales que tienes asociado a ello.
He aquí algunas ideas de métricas:
Ratio de selección: es una proporción que indica el número de selecciones frente al número de envíos.
Número de envíos a festivales calificadores para los Óscar, los Goya y el ICAA
Número de premios y selecciones
Contactos que has hecho en los festivales
Reuniones con productoras para próximos proyectos que te han surgido a raíz de la distribución del cortometraje
Otras cosas que te hayan surgido a raíz de la distribución; ya sea exposición, más trabajo, la gente que has conocido… Aunque esto se cuantifique peor, no deja de ser de muy valioso.
Por mucho que lo intentes medir, al final con lo que te quedarás es con una sensación. Extraerás conclusiones e inventarás una narrativa para dar sentido al éxito (en mayor o menor medida) de tu corto. Es normal que pienses: ¿qué hubiera pasado si hubiera escogido otro distribuidor? ¿O si hubiera tomado otro tipo de decisiones artísticas para la obra? ¿O si hubiera gastado más o menos dinero?Está bien reflexionar sobre tus pasos, y aprender de lo que pudieras haber hecho mejor. Pero la realidad es que a veces nunca lo sabrás: hay demasiadas variables como para llegar a una respuesta 100% asentada.
En general, los cortos que funcionan bien son cortos que hablan de temáticas sociales, o que van en la línea de alguna corriente actual (por ejemplo, hubo una época que había cortos con protagonistas femenindas). También, si tienes éxito al principio y comienzas a ganar premios, es más fácil que luego se vayan sumando otros festivales porque hay un efecto “llamada” a lo que ya funciona, o lo que ya resuena. También, tener un artista conocido, ya sea un actor, o un director de renombre o que tiene ya una red tejida en la industria puede ayudar. O que lo hayas creado para concienciar sobre algo y tengas una serie de apoyos institucionales que impulsen a que se vea. O un concepto original o un plano secuencia que de repente hace que tu corto sea recordado. También hay un factor suerte: como me dijo un distribuidor: “Puedes ser muy guapo y no ligar nada, lo mismo pasa con los cortometrajes. Pueden ser muy buenos y que no terminen de encajar”. Hay muchas variables como para medir cuantitativamente el “éxito”, de tal forma que lo importante es, de nuevo, que tengas claro el propósito de tu corto y que creas en la historia que quieres contar.
EN Conclusión:
En mi opinión, tener un distribuidor es imprescindible si quieres maximizar las posibilidades de tu corto. Conozco muy pocos ejemplos de gente que ha conseguido llevarlo a sitios sin distribuidor, por sí mismos, no sin ponerle mucho esfuerzo y sin pensar qué hubiera sido de haber contado con un distribuidor profesional.
¿Tienes alguna experiencia con distribución de cortometrajes? ¿Nos dejas alguna recomendación de distribuidora que te haya funcionado bien? Seguimos la conversación en los comentarios.
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